Falsa preñez
La pseudogestación es una alteración que se
presenta en las perras no preñadas después del celo,
las cuales desarrollan comportamiento materno y signos físicos
de gestación.
La falsa preñez como también se la suele designar,
se considera un fenómeno normal en las perras, aunque no
todas lo manifiestan. Es un error común llamarlo embarazo
psicológico, ya que el problema responde a una serie de cambios
hormonales que determinan variaciones en la conducta de la perra
y no es en sí una alteración del comportamiento.
Las actividades hormonales , que ocurren en los ovarios de una perra
preñada después del celo, son casi idénticas
a las de una hembra no preñada en el mismo período.
Los síntomas de pseudogestación comienzan seis a doce
semanas después del celo. Estos pueden ser sutiles e incluir
aumento de peso, incremento del apetito, agrandamiento abdominal.
La perra puede elegir lugares para refugiarse la mayor parte del
día como pueden ser: debajo de una cama, en roperos, sillones
o en pozos cavados en el jardín. En estos sitios casi siempre
escarba y rasca el piso o desarma la cucha. Se manifiesta temblorosa,
lloriquea con un quejido corto. La observación más
común es que las perras presentan sus mamas cargadas con
leche. A veces los signos son sugestivos de un parto inminente:
inquietud, irritabilidad, menor actividad física, conducta
de anidación, disminución del apetito, vómito
y crianza de objetos inanimados como peluches, pelotas, juguetes
etc.
La sintomatología por lo usual resuelve después de
dos a tres semanas. En estos casos no se recomienda ningún
tratamiento. Como medidas generales hay que evitar la autolactación
de la perra, colocándole un collar especial alrededor del
cuello para que no se lama. No aplicar paños calientes o
fríos u otros estímulos mamarios que puedan promover
la producción de leche. Impedirle toda posibilidad de arrinconarse
en dormitorios, sillones etc..
Sacarla muchas veces por día a caminar para que se distraiga.
Dan más resultados muchas salidas cortas que unas pocas largas.
El problema clínico más preocupante que puede presentarse
es la lactación, pues ésta incomoda , puede manchar
cosas en el hogar, ser molesta para la hembra y es un probable sitio
de infección. El ayuno por 24 horas con un retorno gradual
de 3 a 5 días a la ración diaria ayuda a reducir la
lactación. Si la situación no mejora se puede probar
con una terapia hormonal, según indique el Médico
Veterinario.
La extirpación de ovarios y útero en el período
de reposo sexual del ciclo previene la recurrencia del problema
en forma definitiva.
Médica Veterinaria: Victoria Belligotti.
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