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Hiperplasia endomentrial quística / piómetra

La hiperplasia endometrial quística / piómetra es una patología uterina potencialmente riesgosa para la vida del animal.
Esta enfermedad se presenta en las hembras hasta dos meses y medio después del celo (diestro). Ocurre porque durante este período, los ovarios secretan la hormona de la preñez (progesterona) que estimula el crecimiento y la actividad secretoria de las glándulas uterinas, originando la llamada hiperplasia endomentrial quística. Luego puede ocurrir la infección bacteriana del útero dando lugar a lo que se denomina piómetra.
Hay dos hormonas importantes en el desarrollo de esta patología la progesterona (que estimula el crecimiento y la actividad secretoria de las glándulas uterinas y disminuye la actividad contráctil del útero, favoreciendo la acumulación de líquidos) y el estrógeno que potencia el accionar de la hormona anterior. Es por ello que el uso de progestágenos (anticonceptivos) o estrógenos (abortivos) aumentan las posibilidades de presentación de piómetra.

En general la patología toma carácter grave cuando se desarrolla piómetra. Hay dos tipos de infecciones uterinas: con cuello uterino abierto y con cuello uterino cerrado, esta última suele ser la de mayor gravedad. Los síntomas que pueden observarse son: letargia, inapetencia, poliuria / polidipsia (aumento en el volumen de orina/ aumento de la ingesta de agua), descarga uterina si el cuello se encuentra abierto.

El tratamiento debe ser instaurado de inmediato y debe ser agresivo, para salvar la vida del paciente. Hay que prevenir la septicemia y/o endotoxemia.
El plan terapéutico se puede dividir en 2:
I. Tratamiento de complicaciones asociadas: generalmente los pacientes con piómetra tienen alterada la función renal, están deshidratados y algunas veces en shock. Todos estos problemas deben ser tratados adecuadamente.
II. Tratamiento de la infección uterina : Puede realizarse en forma médica o quirúrgica.
Médica: con antibióticos y prostaglandinas ( que producen la contracción del útero para expulsar su contenido).
Quirúrgica: tan pronto se corrige la deshidratación y se inicia la antibioticoterapia, se puede realizar la cirugía, que consiste en la extirpación de ambos ovarios y el útero.

Pautas para la elección del tratamiento a llevar a cabo:
A . Tipo de piómetra: para las de cuello cerrado, la terapia quirúrgica es la ideal. En las de cuello abierto se puede optar por uno u otro tratamiento según los otros puntos que se mencionan.
B . Condición del paciente: en los gravemente afectados la mejor opción es la quirúrgica, ya que si bien la cirugía es riesgosa, la eliminación de la fuente de infección es inmediata, en cambio la terapia médica lleva varios días para lograr la correcta eliminación de la infección.
C . Valor reproductivo de la hembra: si el propietario desea tener una progenie, se debe optar por la terapia médica. Aunque su elección queda condicionada a los dos puntos anteriores.

La piómetra es una enfermedad potencialmente riesgosa para la vida del animal, por lo tanto el propietario de una mascota con este problema, debe seguir las recomendaciones que disponga el Médico Veterinario. Tener en cuenta que aun haciendo el tratamiento adecuado, puede ocurrir la muerte del animal.

Médica Veterinaria: Victoria Belligotti.